El terreno complejo hace que los vehículos queden atrapados.
Los bosques embarrados, las pendientes y las capas de hojas en descomposición pueden provocar fácilmente que el equipo resbale y quede atrapado, interrumpiendo el avance de la obra y aumentando el costo de la extracción manual.
Los espacios reducidos restringen la operación.
Los árboles muy cercanos entre sí y la vegetación densa dificultan la entrada de equipos grandes, mientras que los equipos pequeños, si no son maniobrables, tienden a rozar los árboles y dañar la vegetación.
Dificultad para limpiar áreas estrechas y rincones muertos
Las áreas estrechas, como las esquinas de las calles y los bordes de las aceras, dificultan la maniobra del equipo, dejando fácilmente rincones muertos de limpieza que requieren una limpieza secundaria manual.
Los residuos y obstrucciones causan atascos en la máquina
Las superficies de carretera mezcladas con grava, ramas y bolsas de plástico provocan fácilmente que los accesorios de limpieza convencionales se enreden y se atasquen, afectando la eficiencia de la limpieza y dañando el equipo.
Problemas de arranque a bajas temperaturas
Las temperaturas bajo cero en entornos de almacenamiento frigorífico pueden provocar fácilmente la descarga de la batería y el espesamiento del fluido hidráulico, lo que dificulta el arranque de las carretillas elevadoras y provoca bloqueos en los sistemas hidráulicos.
Suelos resbaladizos propensos al desplazamiento lateral
Los suelos de los almacenes frigoríficos tienden a acumular escarcha y hielo. Los neumáticos convencionales carecen de adherencia suficiente, lo que los hace propensos a deslizarse durante las operaciones, afectando así la precisión y la seguridad en la manipulación de cargas.




